Recordando el Pregón de Antonio Bello Pérez en las Fiestas de Los Abrigos de 1994 (y II)

18 Sep, 2017 | Cultura, Sociedad | 0 Comentarios

(…Continuación)

« …Durante muchos años fui observando la evolución del pueblo marinero de El Abrigo, del pueblo donde me enseñaron la filosofía de la vida. Tenía miedo de que este pueblo hubiese desaparecido diluido en el desorden de nuestras áreas turísticas, por eso sólo me atrevía a contemplarlo desde lejos; luego supe que los hijos de muchos de mis viejos conocidos iban a la lonja pesquera de Santa Cruz, pensaba que habían renunciado a su pueblo. Ya por último me atrevía a moverme entre sus casas, descubrí al bar de El Amigo donde ellos se reunían, me atrevía a preguntar por la gente de El Abrigo, hablé con Lala y comprobé que El Abrigo estaba aún vivo.

Hoy veo con alegría que Los Abrigos de ahora, no sólo se ha limitado a existir sino por el contrario ha mantenido y consolidado una cultura propia de un pueblo, han defendido el modo de vida de sus antepasados haciéndolo compatible con el desarrollo. La portada del programa de las Fiestas de este año presenta junto al Abrigo, y como un espejismo, el nuevo barrio sanmiguelero de Golf del Sur como una proyección hacia Europa sin renunciar a a nuestra realidad africana, una proyección de futuro sin renunciar a nuestra propia identidad.

En el programa encontramos también la Comisión de estas Fiestas y la presentación de las bellas señoritas candidatas a Reina para este año, y aparecen sobre todo los mismos apellidos de siempre: Marcelino, Ramos, Alayón, Amaral, García, Díaz, González, Fariña, Valentín, etc.; los mismos apellidos de los niños de la escuela de finales de los años 30, Antonio, Andrés, Nicanor, Estebal, Miguel, Israel, Marcelino, Juan Manuel, María de Los Ángeles, Argelia, Genara, María Lola, Isidora, Juan José, Claudina, Pilar, Amelia, Benigna, María del Carmen Amaral, Israel Díaz Ramos, María Marcelino, Carmen y María Alayón, María Elena; aunque no estaba Candelaria en la fotografía…

Todo esto indica que el pueblo de Los Abrigos sigue vivo, productivo, como lo demuestra el programa de las Fiestas con la fotografía de El Abrigo actual que, con las que recuperásemos del pasado, deberían transformarse en tarjetas de recuerdo para nuestros visitantes…

El futuro de Los Abrigos pasa por saber identificar y mantener los valores del pasado, recuperar la Cueva de San Blas que nos une a nuestros vecinos de Golf del Sur, que nos proyecta a una mentalidad moderna y europea, nuestro pozo de Agua Dulce, la distribución de nuestras viejas calles, la casa de la máquina con su pozo, la vista al mar desde esta plaza, que San Blas y la Virgen del Carmen no estén condenados a estar de espaldas al mar, nuestra playa, la vieja casa de la escuela, nuestra costa hasta la playa de La Tejita con unos cultivos de tomates de calidad, ecológicos, que no contaminan nuestro aire. Nuestros paisajes de plantas ‘resequidas’, tabaibas, balos y cardones, los paisajes labrados por el viento en nuestra tierra árida del Sur, los adoquines de nuestra carretera al pasar por el barranco de La Orchilla, que son posiblemente los únicos que quedan en Canarias de antes de la época de la República, la rambla del barranco con sus hileras de higueras.

Todo ello hay que recuperarlo, pero además integrar las tradiciones de nuestro pueblo con la cultura, que debe estar en armonía con la capacidad de producción de nuestros hombres y mujeres, en definitiva de nuestros barqueros de siempre, con una Casa de la Cultura con biblioteca, salas de reunión para nuestra juventud y para los mayores, la Casa del Mar y, sobre todo, lo que recuerde aquel Abrigo de los años 30, 40 y 50 donde todos juntos, mayores y jóvenes, trabajábamos y aprendíamos para crear este Abrigo de hoy.

Queremos mostrar a nuestros visitantes una piscina en condiciones, que ellos sepan localizar nuestro pueblo cuando lleguen al municipio, queremos estar integrados con las gentes del barrio de Golf del Sur, donde ya muchos de nosotros tienen sus hogares. Y sobre todo el muelle, fomentar el desarrollo pesquero de nuestro pueblo, pidiendo que en la Escuela Profesional de Granadilla, en el Instituto, se creen las especialidades de pesca, que aquí mismo podamos conseguir los títulos de patrón de pesca para nuestros hijos, una mayor sanidad, asistencia social, mejorar la infraestructura de nuestro pueblo, el campo de fútbol, un campo de deportes para en los años próximos poder incluir las competiciones de Lucha Canaria en nuestro programa de las Fiestas y, por qué no, una lonja pesquera, que no existe en todo el Sur y éste es un lugar adecuado.

Por último, no quiero olvidar la necesaria carretera, que respete los paisajes áridos de nuestra querida comarca de Abona, que nos permita estar unidos con las gentes de otros pueblos, con nuestras familias y sobre todo porque queremos dar a conocer y compartir con los visitantes de esta tierra nuestro modo de ser barquero. ‘Hay que revivir el mar’, meter el mar en el alma del pueblo canario, como elemento de identidad que mantenga la armonía que siempre ha existido entre los altos de Vilaflor, San Miguel, Charco del Pino, Granadilla y las gentes de la mar, de El Médano, El Abrigo y Las Galletas, que con los otros pueblos marineros deberían estar unidos por una ruta marítima.

Sabemos que conseguir todo esto no es fácil, por ello debemos estar unidos, para que podamos mostrar en el futuro a nuestros visitantes esa mezcla maravillosa entre las papas, el pescado, el mojo, el buen vino, la buena fruta y el queso de los altos. Ahí está el futuro de nuestro pueblo, en saber recuperar la integración de los productos de la tierra con los de la mar, nuestros paisajes agrarios con nuestra cultura marinera; eso es lo que nos demandan nuestros visitantes, metamos la mar en el alma del pueblo canario, en su ‘identidad’, como se dice ahora.

¡Mantengamos con vida Los Abrigos! »