Hotel ‘La Tejita Beach Club Resort’ versus Plataforma Ciudadana ‘Salvar La Tejita’ (XI)

14 May, 2021 | Medio Ambiente, Reportaje, Sociedad | 0 Comentarios

(…Continuación)

Jennifer Miranda, la líder y portavoz del grupo municipal socialista de Granadilla de Abona, en una entrevista que EL DÍA La Opinión de Tenerife publicó en marzo del pasado año, ante la pregunta ¿Sí o no al Hotel La Tejita? respondía: Prudencia, transparencia y legalidad. Habiendo un expediente de revisión del deslinde, lo prudente es que el Ayuntamiento que autoriza la licencia paralice de manera cautelar las obras. Sí a la legalidad y a la protección del territorio, no a la gestión tendenciosa y a los intereses ocultos”.

Mediante esta respuesta y a partir de los datos objetivos que había sobre la mesa, Jennifer se posicionaba claramente en el sentido de que el Ayuntamiento de Granadilla de Abona ya tenía que haber parado las obras del hotel, acusando al grupo de gobierno de actuar arbitrariamente y de manera consciente favoreciendo a determinados intereses por algún motivo encubierto, o sea, de ‘prevaricar’, un delito aplicado a los funcionarios públicos que significa “faltar conscientemente a los deberes de su cargo al tomar una decisión o dictar una resolución injusta, con plena conciencia de su injusticia”. En este sentido, las partes denunciantes de este hecho ante la justicia (la plataforma ciudadana ‘Salvar La Tejita’ y el colectivo ecologista ATAN) disponen de una buena aliada y testigo -Jennifer además es abogada- para poder demostrarlo ante los tribunales cuando llegue la ocasión.

Asimismo, mientras Sí Podemos Granadilla a través de su concejal electo hacía llegar un escrito al alcalde José Domingo Regalado en el que le expresaba su rotunda disconformidad por la reanudación de la construcción del Hotel “instándole a que tome las medidas oportunas y paralice la actividad en dicha obra”, el 24 de abril del pasado año 2020 el coordinador de la plataforma ciudadana ‘Salvar La Tejita’, Daniel Duque, dirigía una ‘carta abierta’ a la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, pidiéndole que en su condición de persona con mayor responsabilidad en este sector interviniera inmediatamente parando las obras, pues cada día que pasaba se excavaban más rocas y dunas de arena a pocos metros del mar. “No hay tiempo que perder”, afirmaba el coordinador de ‘Salvar La Tejita’.

En su escrito Daniel Duque señalaba que mientras los diversos procedimientos judiciales contra la obra estaban paralizados a causa del estado de alarma, sin embargo la destrucción irreversible de la zona costera continuaba debido a la impunidad de los promotores del hotel. “Sus acciones deben coincidir con sus palabras. Este hotel, con sus graves irregularidades (presuntamente), será un riesgo directo para la ecología, la salud de los residentes y visitantes de la costa y la contaminación de las aguas de la playa; será su responsabilidad si no actúa para evitarlo. ¡La Tejita necesita que actúe ya!”, reclamaba pidiéndole a la ministra Teresa Ribera que fuera consecuente.

Todo ello se sustentaba en unas declaraciones realizadas por la ministra en las que ésta se refería a su “voluntad de abordar los graves problemas ecológicos que, directa o indirectamente, amenazan a nuestro planeta” y que -según señalaba en su escrito ‘Salvar La Tejita’- “tales palabras se contradicen con asuntos reales que, incluso hoy en día, están siendo ignorados por usted misma, su ministerio y las administraciones que usted controla”.

Destacaba Daniel Duque en su ‘carta abierta’ a Teresa Ribera que la construcción del hotel de 28.803,52 metros cuadrados a tan solo 20 metros del litoral y en el borde de una reserva natural “se había reanudado la semana pasada” y que, sin embargo “este hotel, que pretende acoger a más de 900 clientes, no tiene instalación de tratamiento de aguas residuales, y dentro de su propio proyecto y licencia de construcción, admite que no cumple con la legislación o las leyes de alcantarillado vigentes”.

El tiempo pasaba y las autoridades competentes no actúan según lo solicitado, por lo que ‘Sí Podemos Canarias’ a través de su portavoz Manuel Marrero vuelve a insistir en la paralización de las obras del hotel, que la agencia de noticias Europa Press recoge en el siguiente comunicado publicado el 16 de junio del pasado año con el titular ‘Sí Podemos exige la paralización de las obras de construcción del hotel de La Tejita’:

« El Grupo Parlamentario Sí Podemos Canarias ha vuelto a instar este martes a los gobiernos del Estado y de Canarias a “decretar la suspensión cautelar de las obras ilegales que se están llevando a cabo en la playa de La Tejita en Granadilla de Abona”.

Según el portavoz Manuel Marrero “la empresa que está construyendo el hotel lo hace de manera ilegal sobre terrenos afectados por una revisión de deslinde, y las administraciones competentes deben evitar que se continúe cometiendo un atentado medioambiental hasta que se resuelva judicial y administrativamente este asunto”.

Marrero insiste en una nota en que su grupo se movilizará junto a la ciudadanía organizada que, “frente a la permisividad de las autoridades”, continúa luchando “mediante actos legales” para evitar que se construya un hotel en la playa de La Tejita, “uno de los pocos lugares vírgenes que van quedando en nuestras islas”.

Desde hace años, prosigue, “hemos apoyado al colectivo ‘Salvar la Tejita’ en su oposición a que se construya un hotel y de nuevo es la ciudadanía la que tiene que defender con acciones legales los intereses del conjunto de la población”.

El portavoz, que adelanta que el Grupo Parlamentario Sí Podemos Canarias va a llevar de nuevo al Parlamento varias iniciativas para suspender las obras del hotel de La Tejita, asegura que “poco antes del estado de alarma, el propio consejero José Antonio Valbuena, a raíz de una comparecencia, reconoció que hay motivos más que suficientes para que, por parte de las administraciones competentes, se paralice de manera cautelar esa obra”.

Asimismo, Marrero recuerda que hace un año, justo después de las elecciones y en nombre de Sí Podemos Canarias (Podemos, Sí se puede y EQUO), presentó al Ayuntamiento de Granadilla de Abona, a la Guardia Civil del Seprona, a la Dirección General de Costas y a la Fiscalía de Medio Ambiente, un escrito de puesta en conocimiento de que continuaban las obras.

POSIBLE PREVARICACIÓN

Junto a ello, y de forma coordinada, el diputado de Unidas Podemos por la provincia de Santa Cruz de Tenerife, Alberto Rodríguez, presentó en el Congreso de los Diputados una batería de preguntas al entonces gobierno estatal en funciones con el fin de que “ninguna de las instituciones competentes pudiera mirar para otro lado, pues podrían cometer prevaricación”.

Precisamente, el propio Rodríguez intervendrá en la tarde de este martes en el Congreso para denunciar que se mantienen las polémicas obras.

Fruto de estas acciones llevadas a cabo por los responsables públicos de Sí Podemos Canarias en mayo de 2019, Marrero recuerda que “desde Costas se instó a la empresa a la paralización inmediata de las obras, dándole un plazo para reponer los daños causados, pero las mismas continuaron”.

Según Marrero, “Costas tendrá que comprobar el grado de cumplimiento de la orden dada, establecer las oportunas sanciones por su incumplimiento y establecer urgentemente el nuevo deslinde de la delimitación marítimo-terrestre”.

Además, asegura que “debe retirar urgentemente la valla que actualmente frena la formación de la duna” para que la naturaleza “reponga a su estado anterior el destrozo realizado durante estos meses”.

Para el portavoz de la coalición morada, “hay responsables en todas las administraciones implicadas de este flagrante incumplimiento de las leyes”, y de hecho, el subdelegado del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife “tiene toda la documentación”.

Asimismo, recuerda que las autoridades tienen la obligación de “frenar” cualquier atentado contra el medio ambiente, cualquier deterioro de un espacio natural protegido perteneciente al común de la ciudadanía. “Nosotras vamos a seguir diciendo que La Tejita no se toca”, concluye. »

Ese mismo día dos activistas se encaraman a sendas grúas de las obras del hotel, un hecho sobre el que Canarias7, mediante un artículo con el titular ‘Activistas se suben a las grúas contra la construcción del hotel en La Tejita’, decía:

« Varios activistas medioambientales se han encaramado este martes por la mañana a las grúas instaladas para la construcción de un hotel junto a la playa de La Tejita, en Granadilla, al sur de Tenerife, para demandar la paralización de las obras, que consideran ilegales.

La plataforma ‘Salvar La Tejita’ ha informado de que se trata de simpatizantes de esta organización y que han desplegado pancartas con los mensajes “Stop hotel” y “Paralización ya”.

No obstante, la plataforma ha aclarado que sus actividades se limitan “a las demandas judiciales o manifestaciones legalmente organizadas”, y no participa “en ninguna actividad ilegal” ni se hace responsable “de la organización o participación” en esta protesta.

Pese a todo, la plataforma “entiende” que algunas personas puedan haber perdido “toda la fe” en las administraciones públicas y el gobierno por no aplicar la ley para paralizar el proyecto, y que por tanto utilicen “otras actividades para poner de relieve este ataque contra el medioambiente”.

‘Salvar La Tejita’ ha denunciado por ilegales las obras del hotel La Tejita Beach Club Resort, que se construye junto a la playa y un espacio natural protegido en la costa de Granadilla.

Los ecologistas culpan al Gobierno de Canarias por no paralizar los trabajos hasta que concluya el proceso de revisión del deslinde marítimo terrestre y por renunciar a proteger la costa. »

Los días pasan, l@s dos activistas resisten sobre las grúas a pesar de las acciones intimidatorias recibidas por la Guardia Civil y por la empresa constructora para que desistan de su acción y mientras tanto las administraciones competentes en la materia no actúan, un hecho que elDiario.es recoge el 20 de junio en un artículo que con el titular ‘Ninguna administración se atreve a parar un hotel de cinco estrellas en una playa virgen de Tenerife por miedo a las indemnizaciones’ dice:

« El proyecto de construcción de un hotel de cinco estrellas junto al espacio natural protegido de Playa de La Tejita, en el sur de Tenerife, ejemplifica la incapacidad de las administraciones públicas para enfrentarse a un posible escenario de indemnizaciones si se suspendieran las obras, tal y como reclama un sector de la población, asociaciones, formaciones políticas y hasta el propio Ejecutivo regional.

La eventual paralización de la operación turístico-hotelera en una de las últimas playas desurbanizadas en Tenerife, y que además afronta una serie de denuncias y polémicas en su tramitación, tendría costosas consecuencias al existir licencias y permisos de construcción validados.

En el caso del hotel La Tejita Beach Club Resort, proyecto para uso turístico hotelero de la empresa Construcción, Promoción y Derivados (Grupo Viqueira), la tramitación ha pasado entre otros por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea del Gobierno del Estado en cuanto a las servidumbres aeronáuticas del aeropuerto Tenerife Sur, de la Consejería de Turismo del Cabildo Insular sobre condiciones de capacidad alojativa, y también de Política Territorial del Gobierno regional en relación a la ejecución del proyecto y la servidumbre de tránsito y protección del dominio público marítimo terrestre.

Precisamente, el área de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial, con el consejero José Antonio Valbuena, se ha significado en las últimas horas recordando que hasta en tres ocasiones ha instado al Servicio Provincial de Costas para suspender las obras en lo que se resuelve la revisión del deslinde público marítimo terrestre -en proceso- y que podría ampliar la zona de protección del litoral desde los veinte actuales hasta los cien metros y hacer inviable el hotel, cuyo esqueleto ya marca el horizonte.

Mientras Valbuena insiste que no tiene competencias para paralizar las obras igual que ocurre con otras instituciones públicas, las que sí resultarían competentes hacen mutis por el foro también con la sombra de tener que abonar compensaciones a los promotores de la obra.

El Ayuntamiento de Granadilla, con el alcalde nacionalista José Domingo Regalado en coalición con el PP, guarda silencio sobre el proyecto para uso turístico-hotelero de la empresa Construcción, Promoción y Derivados, del Grupo Viqueira, que recibió la licencia municipal el 21 de diciembre de 2018, y por el que recibió algo más de 18,5 millones de euros por el impuesto fijado en la ordenanza de construcciones, instalaciones y obras. Las pocas manifestaciones públicas que ha hecho Regalado sobre este proyecto desde el inicio aluden al cumplimiento de la legalidad y la posible deriva en indemnizaciones si se bloqueara su ejecución.

Lo cierto es que esa aprobación por parte del grupo de gobierno municipal de CC y PP se hizo vencido el plazo de dos años máximo contemplado en la resolución de la Viceconsejería de Política Territorial del 3 de junio de 2016 para comienzo de las obras. De hecho las obras de La Tejita Beach Club Resort no arrancaron hasta el pasado verano.

Dispone el proyecto previsto en suelo urbano consolidado de la Avenida de Los Abrigos, sector Costabella, en La Tejita, de unos 80.275 metros cúbicos de volumen edificable según los parámetros urbanísticos del hotel, con algo más de 38 mil metros cuadrados en superficie construida, 26.700 de edificable, en dos parcelas, con 10,4 metros de altura máxima edificable, 342 habitaciones para 883 plazas y con tres alturas escalonadas.

Por lo que respecta a la Dirección General de la Sostenibilidad de la Costa y el Mar -lo que siempre fue Demarcación de Costas- dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, también el silencio es su consigna, para desesperanza de los contrarios al proyecto del hotel y del propio Valbuena.

A la falta de respuesta ante los requerimientos realizados por otras instancias sobre la autorización de la obra y los efectos sobre la zona de dominio público, se suman unas actuaciones en el proceso de tramitación del expediente que ha levantado suspicacias entre organizaciones como ‘Salvar La Tejita’ y la ‘Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza’ (ATAN), quienes encabezan los recursos penal y contencioso hasta ahora presentados.

Así, la incoación de la revisión del deslinde en esta zona del litoral -y que afectaría a la viabilidad del hotel- fue autorizada por la Dirección General ministerial el 12 de noviembre de 2018 y notificada al Servicio Periférico de Costas en Tenerife al día siguiente. Pero tuvieron que pasar tres meses hasta que en las dependencias de Costas en la isla se iniciara el procedimiento de revisión del deslinde, el 11 de febrero de 2019, lo que dio tiempo a que el Ayuntamiento de Granadilla de Abona aprobara la concesión de la licencia de obra.

El colectivo ‘Salvar La Tejita’ y organizaciones como Sí se puede han puesto en tela de juicio en diferentes ocasiones la actuación en este asunto de la subdelegada del Servicio Provincial de Costas, María Teresa Sánchez Clavero quien, como es costumbre en ese departamento, no suelta palabra. »

Continuaron pasando los días, las administraciones seguían sin actuar y l@s activistas permanecían sobre las grúas apoyadas las 24 horas por un numeroso grupo de manifestantes que les animan por lo que consideran una actitud heroica, un panorama que fue magníficamente descrito por la periodista Susana Albarrán Méndez en un artículo publicado por el El Salto el día 22 de junio donde, con el titularÚltima llamada para salvar La Tejita’ y la entradilla ‘Crece la presión popular para frenar la construcción de un hotel de lujo en el paraje de La Tejita, una de las últimas playas vírgenes de Tenerife. Dos activistas llevan desde el 16 de junio subidas a una de las grúas de la constructora’, decía:

« Todavía no desaparecen del paisaje construcciones declaradas ilegales como el hotel de la playa del Algarrobico, en Almería, o la urbanización de lujo en la Isla de Valdecañas, en Extremadura —dos de los proyectos turísticos construidos en claro atentado a la naturaleza de entornos protegidos— cuando se perfilan ya los cimientos y las primeras tres alturas de un nuevo hotel de lujo sobre La Tejita, una de las últimas playas vírgenes de Tenerife, en las Islas Canarias.

No es un asunto nuevo porque las organizaciones ambientalistas ‘Salvar La Tejita’ y la ‘Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza’ (ATAN) llevan cinco años en pelea jurídica -vía recursos por las vías penal y contenciosa-, pero ha recobrado fuerza esta semana porque dos activistas ecologistas llevan subidas en lo alto de grúas desde el pasado martes como acto de protesta para exigir la paralización de las obras. Consideran la edificación ilegal y han decidido realizar esta acción de protesta una vez agotados los llamados a diversas instancias oficiales sin recibir respuesta.

Encaramados a 20 metros de altura, desde el suelo se podían apreciar dos pancartas que desplegaron los ambientalistas con los lemas “Stop Hotel” y “Paralización Ya”. Las personas protagonistas de la acción aseguran que han tenido algunas noches duras de lluvia y viento y denunciaron que la primera velada “la Guardia Civil nos estuvo atosigando toda la noche, haciendo ruido, gritando, con alarmas, sirenas y alumbrándonos para no dejarnos descansar”.

Este sábado 20 de junio se han vivido momentos de tensión en la zona, ya que el numeroso grupo que se unió para apoyar a las activistas intentó mediar con autoridades para hacer llegar comida y otros materiales a sus compañeros, que entrada la tarde se logró que la Guardia Civil permitiera entregar –a través del cuerpo de bomberos tras la decisión de un juez en la que prevaleció el bienestar de las activistas ante la invasión de la propiedad privada.

Desde el primer día de la acción, diversos colectivos de defensa medioambiental que se oponen a la construcción del hotel se han convocado en los límites de la obra y mantienen el campamento de apoyo a las activistas de las grúas, con quienes mantienen constante comunicación para todo tipo de cuidados.

La plataforma ‘Salvar la Tejita, junto con vecinos y vecinas de Granadilla de Abona -el ayuntamiento al que pertenece la playa- han llevado a cabo una manifestación este sábado que rodeó la construcción del hotel hasta llegar a la playa. La marcha, a su vez, sirvió para hacer una visita explicativa “de las ilegalidades y atrocidades ecológicas que esta construcción está cometiendo contra nuestra isla”, en palabras de los colectivos convocantes, que corearon lemas como “compañeras, valientes, son un referente” o “esta obra la vamos a parar”.

UN CÚMULO DE ILEGALIDADES

Para entender la oposición de los habitantes de Granadilla a esta nueva construcción turística hay que recordar que se pretende edificar un hotel de lujo de 342 habitaciones para 883 plazas, obra de la empresa Construcción, Promoción y Derivados (Grupo Viqueira), y que se lleva a cabo en primera línea de la playa de La Tejita, incluida en el espacio natural protegido de Montaña Roja, con categoría de Reserva Natural Especial. “Un paraje natural protegido en el que anidan aves en peligro de extinción y es el único lugar que les queda en el sur de la isla. Hay también especies botánicas protegidas y en peligro, y un hotel a pie de playa con una avenida llena de locales de ocio, bares, piscina… Este paso virgen se va a perder”, relataba el activista Carlos Guanche.

Esto ocurre también a escasos kilómetros del puerto de Granadilla, otra obra que se ha hecho en la isla a la que no ha entrado ningún buque. Guanche entiende que esto obedece a que se ha cumplido una lógica económica empresarial prescrita desde hace muchos años: “Aquí se pretendía introducir el gas como principal fuente energética con una red gasificadora. En Gran Canaria se logró parar y aquí no fue a más, pero la idea que se tenía era utilizar el puerto de Granadilla para usar todos esos terrenos adyacentes y toda esta costa”.

Los principales argumentos de los movimientos ecologistas son el cúmulo de irregularidades, como el hecho de que la obra empezó sin que se hubieran hecho los deslindes de costas, que no cumple con la licencia del Gobierno canario que le permitiera obtener la licencia municipal, además de haberse paralizado judicialmente sin que nadie haya ejecutado esa paralización.

Por otra parte, comenta Carlos, los trabajos están firmadas no por el director de obra o el arquitecto sino por un tercero “que no se sabe quién es”, sumado a que la regulación de vertidos que debería cumplir el hotel según la normativa vigente tampoco se cumple. “Tenemos aquí un mamotreto a pie de playa, sobre la misma duna de la playa sin un sistema de vertidos eficientes, y se puede observar que la edificación ya cuenta con tres plantas”, advierte.

El activista recuerda también que la plataforma ‘Salvar La Tejita’ lleva cinco años luchando, incluso desde antes de que aparecieran los cimientos: “Las primeras palas comenzaron a trabajar de manera ilegal ya entonces”, indica Guanche. Asegura que la empresa constructora ha aprovechado los meses de pandemia para empezar a levantar la edificación e insiste en que una de las victorias de esta asamblea ecologista fue conseguir por la vía jurídica la paralización, pero que a efectos prácticos no se ha ejecutado a todas vistas. “Aquí no ha intervenido nadie para hacer cumplir la normativa”, subraya. Los movimientos ecologistas también señalan que en defensa del espacio natural sigue pendiente el deslinde el cual podría ampliar la zona de protección del litoral desde los veinte actuales hasta los cien metros y así indicar la inviabilidad del hotel.

Carlos Guanche reconoce que la acción que han realizado las activistas en la grúa “no deja de ser una llamada de atención y un nuevo camino que, a nivel mediático y a nivel de convocatoria y movilización popular, es mucho más efectivo. Ha sido una vía de abrir el caso y no darlo por perdido, porque la voluntad de quienes estamos aquí es la de paralizar este hotel por mucho que haya sido construido”.

Desde las ADMINISTRACIONES, nadie al volante

Durante el tiempo que se ha mantenido la pelea judicial contra la construcción de este hotel en Granadilla, los trámites han pasado por diferentes administraciones, como la Agencia Estatal de Seguridad Aérea del Gobierno del Estado, relativo a lo que afecta a los servicios del aeropuerto de Tenerife; la Consejería de Turismo del Cabildo, quien regula sobre la capacidad de plazas de alojamiento; o la Política Territorial del Gobierno regional, con responsabilidades sobre la ejecución del proyecto, el tránsito y la protección del dominio público marítimo terrestre.

Por parte del Gobierno central, el consejero regional del área de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial, José Antonio Valbuena, asegura haberse dirigido tres veces al Servicio Provincial de Costas con la petición de suspender las obras hasta que se confirme la resolución sobre el deslinde público marítimo terrestre. Sin embargo, reconoce que no tiene competencias para paralizar las obras. De la misma manera el Gobierno de Canarias admite no tener competencias y señalan que la única instancia que puede paralizar las obra y resolver definitivamente el expediente es Costas.

En este sentido ‘Salvar La Tejita’ y organizaciones como Sí se puede han señalado en varias ocasiones la inacción y silencio de la subdelegada del Servicio Provincial de Costas, María Teresa Sánchez Clavero en ese asunto. Los colectivos lamentan el silencio de Teresa Ribera, ministra de Transición ecológica, a pesar de estar informada de los incumplimientos del hotel, pero también el del alcalde de Granadilla Domingo Regalado. Durante estos días de movilización ningún cargo ni local, ni insular, ni estatal se ha desplazado al lugar.

Por todo ello, la plataforma ‘Salvar La Tejita’ señala en un comunicado que la acción de protesta ha sido el “último recurso ante la pasividad de las instituciones competentes y un juego sin fin entre administraciones que se pasan continuamente la pelota a sabiendas de que el daño ambiental será irreparable”. Los activistas que se han dado cita en defensa de La Tejita están decididos a permanecer en pie de lucha y dicen “no nos moveremos de aquí hasta la paralización del hotel, seremos más gente, cada minuto, cada hora y cada día”.

Este sábado 20 de junio, además de la movilización en Granadilla, diversas localidades de las siete islas han registrado concentraciones en apoyo a ‘Salvar La Tejita’.

Al cierre de esta nota la plataforma ‘Salvar la Tejita’ informaba en su canal de Telegram sobre nuevas intimidaciones de la empresa Viqueira y las fuerzas del orden hacia las activistas en las grúas durante el domingo “para intentar desalojar, amedrentar, cortar las ayudas externas y dejar fuera de juego al grupo de apoyo que cuida y protege a las activistas en todo momento, a la vez que luchan también por la paralización de este atentado ecológico”. Sin embargo aseguran que “resisten y parecen encontrarse bien”. A su vez se reiteran en su intención de no abandonar a sus compañeras ni su lucha: “De las grúas no se baja nadie y de aquí no nos movemos hasta que esto se pare y recuperemos La Tejita”. »

Por fin el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico decide entrar en acción ordenando la paralización cautelar de las obras el pasado 22 de junio. El día siguiente, en un artículo con el titular ‘Las obras del hotel de La Tejita, paralizadas cautelarmente por el Ministerio para la Transición Ecológica’, el mismo medio anteriormente señalado decía :

« El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha ordenado la paralización cautelar de las obras del hotel de La Tejita, en Tenerife, al considerar que podrían estar ejecutándose en terrenos que, si bien no forman parte del Dominio Público Marítimo Terrestre (DPMT), sí podrían resultar afectados por la servidumbre de protección una vez finalice el procedimiento de deslinde del tramo de costa donde se encuentra la playa de La Tejita, en el término municipal de Granadilla de Abona (Tenerife), según ha explicado el departamento dirigido por la ministra Teresa Ribero en un comunicado.

La resolución de la Dirección General de la Costa y el Mar, firmada ayer 22 de junio, se basa en el informe de inspección del Servicio Provincial de Costas de Tenerife en el que se constata que, de acuerdo con el expediente de revisión del deslinde incoado en enero de 2019, se están ejecutando obras en terrenos que podrían resultar afectados por la servidumbre de protección una vez finalice el procedimiento en tramitación.

Las obras de construcción de este hotel fueron autorizadas con fecha 3 de junio de 2016 por el Gobierno de Canarias y tienen licencia desde el 21 de diciembre de 2018, otorgada por el Ayuntamiento de Granadilla de Abona. Hasta el momento, estas administraciones no han adoptado ninguna decisión relativa a la autorización ni a la licencia.

El 13 de junio de 2019, el Servicio de Costas de Tenerife ya requirió a la empresa promotora de dichas obras para que paralizara las que se estaban ejecutando en DPMT provisional. Si bien la empresa acató ese requerimiento, lo ha recurrido administrativa y judicialmente.

El informe emitido por el servicio de vigilancia ha venido precedido de sendos escritos (12 y 19 de junio) de la Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias y, anteriormente, se habían sucedido varias denuncias de la Asociación Salvar La Tejita.

La resolución que pondrá fin al procedimiento de revisión de deslinde está solo pendiente del preceptivo informe del servicio jurídico.

Tras el anuncio del Ministerio, la plataforma ‘Salvar La Tejita’ ha acordado que las activistas continuarán encaramadas en las grúas hasta la paralización efectiva de las obras

‘Salvar La Tejita’ no se fía

La plataforma ‘Salvar La Tejita’, así como el grupo de apoyo de las activistas en las grúas, convocaron una concentración y rueda de prensa esta mañana en la que declararon no fiarse de la comunicación dada a conocer por el Ministerio para la Transición hasta no ver la paralización total de las obras, por lo que las activistas continuarán encaramadas en las grúas. En el comunicado de prensa reflejaban que “por el momento, las obras parecen continuar con normalidad y Costas nos ha denegado el acceso al documento de la resolución ministerial”. La plataforma publicaba esta mañana en su canal de Telegram un vídeo grabado por una de las activistas desde las grúas con movimientos de personal en la obra como si nada hubiera cambiado desde el anuncio de la paralización cautelar.

La Plataforma exige tres cuestiones en su comunicado, en caso de que la orden ministerial se hiciera efectiva en las próximas horas: la libertad sin cargos de las activistas, la dimisión de los responsables políticos a través de las investigaciones pertinentes, y que la resolución del deslinde final cumpla los términos propuestos por Costas a nivel estatal, respetando el pasillo dunar y fijando una servidumbre de 100 metros. Asimismo, piden que sean respetados todos los derechos de los trabajadores y trabajadoras una vez paralizada la obra.

A su vez, reconocen que la situación de las activistas encaramadas en lo alto de las grúas se va deteriorando cada vez más después de siete días de protesta. Y exigen a las autoridades que faciliten los cuidados que incluiría más provisiones, así como una revisión médica.

Por su parte, desde el grupo de apoyo a las activistas, Rubén Pérez insiste en que quien puede ejecutar la paralización de las obras es el consejero de Transición Ecológica, José Antonio Valbuena. Se refiere al permiso de construcción del hotel concedido por el Gobierno de Canarias en 2016 y que marcaba dos años para iniciar la construcción, plazo que no se cumplió y, por tanto, permitiría justificar una orden de paralización total. “Aquí Valbuena tiene una herramienta completamente independiente de la revisión de deslinde”, asegura Rubén. A su vez reitera que en esa revisión no les valdrá que se publique una servidumbre de 20 metros: “Exigimos que el deslinde final se publique lo antes posible desde Madrid con una servidumbre de 100 metros”, la única servidumbre posible que haría inviable la construcción de este hotel de lujo sobre las dunas de la playa de La Tejita.

Desde el grupo de Apoyo de las activistas de las grúas, han convocado esta misma tarde una concentración frente al Parlamento de Canarias para continuar la presión social y de los grupos ambientalistas que defienden evitar un atentado ecológico más en la isla de Tenerife. »

(Continuará…)