El secuestro y asesinato del empresario granadillero Raimundo Toledo (I)

30 Dic, 2015 | Reportaje, Sucesos | 0 Comentarios

El pasado día 16 los medios informativos se hacían eco de una noticia que conmocionó a toda la isla con titulares como Aparece el cadáver de un varón calcinado en el maletero de un coche en Tenerife, en el que se decía:

« El cadáver de un varón ha sido encontrado calcinado en el maletero de un vehículo que cayó por un barranco del sur de Tenerife, ha informado este miércoles el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad 112 del Gobierno de Canarias.

El suceso se produjo hacia las 22.29 horas de este martes en un barranco del municipio tinerfeño de San Miguel de Abona, en la carretera TF-28, en la zona del Mirador de La Centinela.

Varias personas alertaron al Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad 112 del Gobierno de Canarias porque se había declarado un incendio en un vehículo que se había precipitado a un barranco desde la carretera TF-28.

Efectivos del Consorcio de Bomberos de Tenerife extinguieron las llamas y comprobaron que en el interior del maletero del vehículo estaba el cuerpo calcinado de una persona. » 

Al día siguiente, una vez avanzada la investigación de los hechos, éstos se fueron concretando y se hablaba de que la víctima era un empresario natural de Granadilla de Abona, que se trataba de un secuestro llevado a cabo en Santa Cruz, que el motivo de dicho secuestro era de índole económico y que el incendio fue provocado intencionadamente por sus autores para hacer desaparecer las pruebas del delito, tal como se manifiesta en el contenido de artículos que, como el titulado Matan y queman a un empresario en un coche en San Miguel, decía:

« La Policía Judicial de la Guardia Civil y el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional colaboran intensamente para esclarecer la supuesta retención ilegal y homicidio de un empresario, natural de Granadilla y vecino de Santa Cruz de Tenerife, cuyo cadáver fue localizado calcinado en la noche del pasado martes en el interior del maletero de un coche quemado en San Miguel, según manifestaron las fuentes consultadas.

Supuestamente, los autores llevaron a cabo el secuestro del empresario, de más de sesenta años de edad, en Santa Cruz de Tenerife y de dicho delito se tuvo conocimiento en la tarde de anteayer. Por ese motivo, la muerte del hombre, con intereses económicos en Granadilla, empezó a ser investigada por el Cuerpo Nacional de Policía.

Y, horas más tarde, bomberos del Consorcio de Tenerife del parque de Las Chafiras apagaron las llamas registradas en un vehículo que fue lanzado desde las proximidades del mirador de La Centinela hacia una ladera en el municipio de San Miguel. La sorpresa de los bomberos fue considerable cuando descubrieron el cadáver en el maletero. Desde ese momento, la Guardia Civil también entró en la investigación del asunto, y ambos cuerpos de seguridad tratan de determinar el origen del mismo. Una de las hipótesis es que pueda haber un móvil de tipo económico.

Secuestro y asesinato de un empresario granadillero 3

La sala del 1-1-2 recibió una llamada a las diez y media de la noche porque había un turismo en llamas en una de las laderas de la montaña de La Centinela.

Los bomberos tuvieron que descolgarse con cuerdas y las mangueras por un fuerte desnivel hasta el automóvil, que se hallaba a unos 50 metros de la carretera insular TF-28. Media docena de funcionarios del Consorcio se movilizaron con dos camiones y encontraron un fuego «muy fuerte y virulento» en el automóvil.

Todo parece indicar que quienes tiraron el vehículo por la ladera utilizaron algún tipo de acelerante o combustible para que el incendio adquiriera fuerza con rapidez. Para extinguir las llamas, los profesionales del Consorcio destinaron unos 1.500 litros de agua.

Curiosamente, el turismo quedó sobre las cuatro ruedas sobre el camino real que llega hasta el mirador de La Centinela. El cuerpo calcinado de la víctima estaba tumbado en el maletero sobre su lado derecho.

Tras ser custodiado el coche y el cadáver toda la noche y parte de la mañana, ayer agentes del Laboratorio de Criminalística realizaron la inspección ocular y la recogida de indicios. Y dos forenses del Instituto de Medicina Legal analizaron cómo apareció el cuerpo. Hasta el lugar también acudieron agentes del Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Granadilla y poco antes del mediodía la delegación judicial ordenó el levantamiento del cadáver. »

Otros artículos publicados ese mismo día hacen además mención a otros casos parecidos de utilización del fuego para calcinar a las víctimas que también se dieron en el Sur, como el titulado Investigan si a un varón asesinado en el Sur lo secuestraron en Santa Cruz, que decía:

« Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado destinados en la Isla investigan desde ayer si el hombre cuyo cadáver fue encontrado en la noche del pasado martes dentro de un vehículo incendiado en San Miguel de Abona fue secuestrado anteriormente en una calle de Santa Cruz de Tenerife, tal y como apuntan a este periódico fuentes cercanas al caso.

El terrible hallazgo se produjo después de que bomberos del Consorcio Insular sofocasen las llamas desatadas en un turismo que había caído desde la carretera general del Sur (TF-28), concretamente en la zona del mirador de La Centinela, dentro del ya citado término municipal sureño.

El cuerpo sin vida del infortunado se encontraba en el maletero del vehículo en cuestión y, como consecuencia del incendio, la identificación del mismo resultó imposible en un primer examen visual y quedó en manos de los especialistas forenses del Instituto de Medicina Legal de Santa Cruz de Tenerife. Ayer se especulaba con la posibilidad de que se tratase de un empresario del Sur cuya desaparición había sido denunciada.

Secuestro y asesinato de un empresario granadillero 5

El levantamiento del cadáver se produjo a media mañana de ayer ante la presencia de la autoridad judicial, como es preceptivo, pero la posible relación con el secuestro aludido justifica que también hicieran acto de presencia especialistas del Cuerpo Nacional de Policía, a pesar de que el suceso se produjo en una demarcación asignada a la Guardia Civil.

Cabe aventurar el hallazgo de algún indicio en el escenario del crimen que vincule este asunto a ese supuesto secuestro del que solo ha trascendido que tuvo lugar en una calle de la capital tinerfeña, concretamente por la zona de Los Lavaderos. Dentro de un terreno meramente hipotético, dado que no hay confirmaciones oficiales al respecto, si finalmente existe relación entre ambos hechos, el secuestro sería en realidad parte del asesinato de esta persona.

Lo que resulta evidente es que las llamas son un claro intento de los criminales para hacer desaparecer las pruebas que podrían conducir a conocer la identidad de los mismos. Este recurso, tan extremo como violento, no es nuevo y se encuentran terribles antecedentes en la crónica negra de la isla de Tenerife. Dos de los más conocidos de dichos antecedentes también tuvieron lugar en el Sur.

Casos parecidos

Fue hace 10 años, concretamente en febrero de 2005, cuando apareció el cadáver de otro varón en el interior de una bañera abandonada en un paraje cercano al barrio de Nuestra Señora del Carmen, en la zona de Montaña Amarilla (Arona). El cuerpo sin vida había sido sometido igualmente a los efectos del fuego para despistar a los investigadores, una circunstancia que se produjo asimismo en el suceso de febrero de 2011, cuando otro cadáver carbonizado fue encontrado en la zona de Túnez, también en el municipio de Arona.

En ambos casos la investigación demostró que las víctimas eran muleros a los que asesinaron para extraer la droga del interior de su organismo o que murieron por efecto de la misma al romperse los recipientes. Todo apunta a que el caso actual no responde a este patrón. »

Como vemos, hasta entonces no se había podido demostrar la relación existente entre el secuestro ocurrido en la zona de Los Lavaderos en Santa Cruz y el cadáver encontrado en el interior del vehículo incendiado en La Centinela.

(Continuará…)