Reacciones ante el problema creado por el cierre de la ‘sala velatorio’ privada del Casco (y II)

1 Jun, 2016 | Ayuntamiento, Política, Sociedad | 0 Comentarios

(…Continuación)

En los días posteriores al cierre de la ‘sala velatorio’ privada, al quedarse l@s vecin@s del Casco sin ese servicio y tener que velar a sus fallecidos en Charco del Pino, el Ayuntamiento se puso manos a la obra para resolver el problema con urgencia rehabilitando en pocos días el espacio del antiguo tanatorio junto al cementerio que también había ofrecido ese servicio y se cerró por falta de demanda.

Así, la Concejalía de Obras y Servicios publicaba el pasado 6 de mayo una nota informativa dirigida a l@s ciudadan@s del Casco en la que decía:

« El Ayuntamiento de Granadilla de Abona, a través de la Concejalía de Obras y Servicios Municipales, ha puesto a disposición de los vecinos del Casco el tanatorio del cementerio, que ya se encuentra preparado y acondicionado para su pleno uso, tras el cierre inesperado de la sala velatorio particular que se utilizaba hasta ahora con este fin.

En palabras del concejal de Obras, Juan Rodríguez Bello, este inmueble ubicado en el interior del campo santo ya ha tenido este uso en anteriores ocasiones, y tras las actuaciones de reforma y mejora general llevadas a cabo en días pasados, ya puede utilizarse como tanatorio. A su vez, añade que se están efectuando labores de reforma de un espacio anexo a la iglesia de San Antonio de Padua, que en su día ya fue construido para este uso.

Rodríguez Bello recalca que, aparte de dichas obras, se continuará en conversaciones para llegar a un acuerdo con la propiedad de la sala velatorio ahora cerrada, a la vez que se adaptan los locales mortuorios a la nueva ley que entrará en vigor aproximadamente en el plazo de un año “y poder solventar con la máxima celeridad posible esta importante demanda de nuestros vecinos, y que puedan velar a sus difuntos de forma adecuada y en las mejores condiciones”. »

Por otro lado, la Concejalía de Cultura a su vez conmina al colectivo Grupo de Jóvenes de Granadilla (GJG) a dejar el local que viene usando habitualmente en la zona baja de la plaza de la Iglesia para poder habilitarlo como ‘sala velatorio’ tal como había sido diseñado en un principio, el cual también había dejado de realizar ese servicio por la falta de demanda de l@s vecin@s tras la apertura de la sala privada cuyo cierre originó el problema que nos ocupa.

Plaza de la Iglesia 1

Esa demanda del Ayuntamiento creó malestar en el colectivo GJG que desde hacía ocho años había venido usando el local aunque, según la Concejalía de Cultura, de forma irregular al no existir un documento escrito que lo justifique, lo que tal como apuntamos dio origen a un rifi-rafe que quedó reflejado en las respectivas notas de prensa que ambos hicieron públicas. Así, el GJG denunció lo que considera una actitud injusta, déspota, cobarde e idigna por las formas utilizadas por el Ayuntamiento para que dejaran el local, tal como se desprende del contenido del artículo publicado el pasado día 6 de mayo por El Día, que con el título ‘El colectivo Grupo de Jóvenes de Granadilla se queda sin local ocho años después’, decía lo siguiente:

« Mientras el gobierno municipal decide mantener silencio, el colectivo Grupo de Jóvenes de Granadilla (GJG) denuncia públicamente «la actitud injusta, déspota, cobarde e indigna» que atribuye al ayuntamiento al anunciarles que en breve comenzarán la remodelación del local que han utilizado durante los últimos ocho años. «Esto, que debería de ser una buena noticia para nosotros después de tantos años demandando estas obras, resulta ser la antesala de un desahucio en toda regla», apunta esta asociación.

CJG se encuentra con el problema de que el desde el consistorio se les hace saber «que debido a la situación inesperada del cierre del tanatorio particular que está en el casco urbano, han decidido acondicionar nuestro salón para que sea la cripta municipal».

Dejando claro que «no estamos en desacuerdo con esta cuestión y podemos, incluso, entenderlo», el colectivo se queja de «las formas y las maneras en la que se está tratando a nuestra asociación». La comunicación de los trabajos les fue transmitida vía telefónica por una trabajadora municipal y los trabajos de mejora del local los lleva demandando el CJG durante los últimos cinco años, según informan y afirman.

«Tampoco podemos entender cuál es la necesidad de tener que usar nuestro local, cuando están acondicionando el que se encuentra junto al cementerio municipal para lo mismo, sin mencionar que el nuestro no cumple ni con las medidas de seguridad, ni con la normativa vigente para ese uso, ni dispone de los accesos oportunos para ello», apuntan.

El Grupo de Jóvenes de Granadilla (GJG) dispone de una semana «para sacar todas nuestras pertenencias que, como se imaginarán, después de tantas años son muchísimas». Sin embargo, a sus integrantes lo que más les indigna «es que se nos deja en la calle literalmente».

Periódico 'El Día' (logotipo)

La asociación indica que desde la Concejalía de Cultura «se nos indica que el ayuntamiento no tiene sitio ni locales donde nos podamos ubicar, al menos temporalmente». El malestar aumenta cuando, «lejos de solucionarnos este problema que han creado ellos, nos derivan a la Concejalía de Juventud a solicitar un local, ante lo cual el concejal nos dice que desconoce ese tema, por lo que nos encontramos ante una situación en la que unos y otros se tiran la pelota, pero nadie nos da una respuesta». Para el CJG, lo único que se ha puesto de manifiesto «ha sido el desinterés, desamparo y total abandono por parte del Ayuntamiento de Granadilla de Abona», afirman en su crítica. »

Por su parte, la Concejalía de Cultura, a través del concejal responsable, respondió al GJG mediante otra nota publicada por el mismo medio informativo el día 9, que con el título ‘El Grupo de Jóvenes no quiso firmar un documento’, decía:

« Ante la crítica pública realizada por el colectivo social Grupo de Jóvenes de Granadilla (GJG), en el sentido de que se consideran desahuciados del local que han estado ocupando durante los últimos años, emplazado junto a la iglesia de San Antonio de Padua, el concejal de Cultura, Óscar Delgado Melo, niega rotundamente las afirmaciones realizadas por tal asociación.

El edil argumenta que «al contrario de lo que ellos han demostrado, buscando polémica y protagonismo, siempre se ha actuado desde el máximo respeto al GJG». Un ejemplo de ello es que «se les ha pedido, en aras de facilitarles un espacio, la formalización por escrito de un documento para el uso de un local, algo que hasta ahora no se había hecho, sino de manera irregular por el anterior concejal de Juventud en el mandato 2007-2011».

Óscar Delgado aclara que las circunstancias «son las que son» y que, tras el cierre repentino del tanatorio de titularidad privada que existía en el casco urbano de Granadilla de Abona, «el ayuntamiento se pone manos a la obra para dar respuesta a las necesidades de los vecinos, que son la prioridad, utilizando un espacio que fue hecho desde un principio para este uso».

Cabe recordar que actualmente ya está habilitado el tanatorio municipal en el interior del camposanto granadillero, según informó el gobierno local el viernes pasado. »

Granadilla de Abona (logotipo 1)

En fin, que la polémica se sirvió en bandeja y, según se comenta, esto fue aprovechado para ‘politizar’ un asunto que seguramente se pudo haber gestionado y resuelto de una forma más digna por las correspondientes partes implicadas.

Al día de hoy, aunque la ‘sala velatorio’ anexa al cementerio ha sido habilitada, sin embargo por sus condiciones de uso sigue sin ser demandada por l@s vecin@s que prefieren ir a velar a sus fallecid@s a la sala de Charco del Pino, una circunstancia que es posible que se repita con el local de los bajos de la plaza de la Iglesia cuando éste sea puesto a disposición de l@s ciudadsn@s como ‘sala velatorio’ (lo cual se espera que esté resuelto en la presente semana) debido a las limitadas condiciones de uso y deficiente accesibilidad que, aunque mejoran las de la sala del cementerio, también puede dar lugar a que la gente del Casco prefiera seguir desplazándose a Charco del Pino a pesar de los inconvenientes que eso supone.

Mientras, el Ayuntamiento negocia con los propietarios de la ‘sala velatorio’ privada cuyo imprevisto cierre fue el origen de la polémica, a fin de llegar a un acuerdo para su posible reapertura si el problema no quedase bien resuelto con las soluciones aportadas hasta ahora, una cuestión con la que está comprometido el concejal de Obras y Servicios, Juan Rodríguez Bello, y que confirmó cuando respondió a una pregunta que en este sentido le dirigió el portavoz del grupo municipal de Coalición Canaria, José Domingo Regalado, en el último Pleno celebrado el pasado 26 de mayo.